jueves, 2 de junio de 2011

A veces solo te queda pensar que todo algún día va a ir mejor. Y lo único que puedes hacer por ahora es esperar pacientemente a que eso llegue. Con lo poco que pido...

lunes, 2 de mayo de 2011

Y llega un momento en el que te descubres a ti misma en la cama, abrazándote y repitiéndote que todo va a salir bien...

sábado, 30 de abril de 2011

Días malos...

Me he dado cuenta de que los días malos son los únicos en los que nos atrevemos a ver las cosas tal y como son. El resto de los días, suplimos nuestras carencias con otras cosas, o las maquillamos para que podamos sentirnos bien. Autoconvencernos de que la mayoría de lo que nos pasa es bueno, y lo malo, no nos afecta tanto.

Como decía una película que me gusta mucho, la vida se basa en la BÚSQUEDA de la felicidad...

Saludos en un mal día! ; )

miércoles, 13 de abril de 2011

¿La verdad no ofende?

Freud podía estar un poco mal de la cabeza, pero... yo creo que tiene razón en ciertas cosas. Dice que lo que nos produce angustia, ya sea un deseo o un trauma, lo reprimirmos en nuestro inconsciente porque nos es imposible vivir con ello. 

Me ha parecido curioso que la frase hecha que todos conocemos sea totalmente lo contrario: "La verdad no ofende". Me parece una mentira enormemente enorme. Cuando algo es mentira ni siquiera le damos importancia más allá de lo que la gente se pueda creer, no nos sentimos culpables porque no nos pertenece. Pero, ¿ y cuando algo es verdad, pero es tan doloroso que lo hemos necesitado olvidar? El sentimiento de culpa no puede ser mayor. Creo que es más acertado el: "Ojos que no ven, corazón que no siente". Y es increíble el poder que tenemos para no ver lo que no queremos ver.

lunes, 11 de abril de 2011

Personalidad

Hoy dedico mi entrada a la psicología, que es de lo que me examino el jueves. En concreto de una parte del temario que me parece muy interesante, la personalidad.

"Todos sabemos que nuestra familia tiene un concepto de nosotros que es muy diferente del que podría tener nuestro mejor amigo (o amiga), nuestra pareja, un compañero de trabajo, etc. ¿Quién tiene razón? ¿Quién sabe cómo soy yo en realidad? Probablemente todos, porque yo soy de todas esas maneras."

Podemos ser como queremos ser dependiendo de con quien estemos. Esto explica por qué hay gente que piensa que eres horrible, y otras que piensan que eres genial. Es probable que éstas últimas hayan visto nuestra máscara buena, puesto que eso hemos querido. Así que cuando alguien te diga que no le gusta como eres, contéstale: ya, eso es porque tú no me gustas a mí. Porque no todo el mundo se merece la máscara buena. 

miércoles, 6 de abril de 2011

A veces me sorprendo de lo contenta que estoy un día que aparentemente no ha dado razones para alegrarme. Sin embargo, si te me paro a pensar, realmente hay mil cosas que pueden parecer insignificantes, pero que permanecen en algún rinconcito de nuestra cabecita, para inconscientemente recordarnos que tenemos motivos para ser felices.

Ir por la calle y ver una pareja de viejecitos que van de la mano, ver a alguien en el autobús que le cede el sitio a otro que lo necesita más, la sonrisa de un niño pequeño, un abrazo inesperado de alguien cercano, un piropo de alguien que no suele piropearte, encontrarte algo a lo que le tienes cariño que tenías perdido, que alguien te agradezca de verdad algo que has hecho por él, comprar un billete de avión para ir a alguna parte, un comentario simpático en tu tablón, un te echo de menos, un te quiero…

Seguro que hay mil y una razones al día para ser felices, solo tenemos que pensar en ello y… ¡¡tachán!! Al fin y al cabo ser felices es cuestión de instantes diminutos.