sábado, 30 de abril de 2011

Días malos...

Me he dado cuenta de que los días malos son los únicos en los que nos atrevemos a ver las cosas tal y como son. El resto de los días, suplimos nuestras carencias con otras cosas, o las maquillamos para que podamos sentirnos bien. Autoconvencernos de que la mayoría de lo que nos pasa es bueno, y lo malo, no nos afecta tanto.

Como decía una película que me gusta mucho, la vida se basa en la BÚSQUEDA de la felicidad...

Saludos en un mal día! ; )

miércoles, 13 de abril de 2011

¿La verdad no ofende?

Freud podía estar un poco mal de la cabeza, pero... yo creo que tiene razón en ciertas cosas. Dice que lo que nos produce angustia, ya sea un deseo o un trauma, lo reprimirmos en nuestro inconsciente porque nos es imposible vivir con ello. 

Me ha parecido curioso que la frase hecha que todos conocemos sea totalmente lo contrario: "La verdad no ofende". Me parece una mentira enormemente enorme. Cuando algo es mentira ni siquiera le damos importancia más allá de lo que la gente se pueda creer, no nos sentimos culpables porque no nos pertenece. Pero, ¿ y cuando algo es verdad, pero es tan doloroso que lo hemos necesitado olvidar? El sentimiento de culpa no puede ser mayor. Creo que es más acertado el: "Ojos que no ven, corazón que no siente". Y es increíble el poder que tenemos para no ver lo que no queremos ver.

lunes, 11 de abril de 2011

Personalidad

Hoy dedico mi entrada a la psicología, que es de lo que me examino el jueves. En concreto de una parte del temario que me parece muy interesante, la personalidad.

"Todos sabemos que nuestra familia tiene un concepto de nosotros que es muy diferente del que podría tener nuestro mejor amigo (o amiga), nuestra pareja, un compañero de trabajo, etc. ¿Quién tiene razón? ¿Quién sabe cómo soy yo en realidad? Probablemente todos, porque yo soy de todas esas maneras."

Podemos ser como queremos ser dependiendo de con quien estemos. Esto explica por qué hay gente que piensa que eres horrible, y otras que piensan que eres genial. Es probable que éstas últimas hayan visto nuestra máscara buena, puesto que eso hemos querido. Así que cuando alguien te diga que no le gusta como eres, contéstale: ya, eso es porque tú no me gustas a mí. Porque no todo el mundo se merece la máscara buena. 

miércoles, 6 de abril de 2011

A veces me sorprendo de lo contenta que estoy un día que aparentemente no ha dado razones para alegrarme. Sin embargo, si te me paro a pensar, realmente hay mil cosas que pueden parecer insignificantes, pero que permanecen en algún rinconcito de nuestra cabecita, para inconscientemente recordarnos que tenemos motivos para ser felices.

Ir por la calle y ver una pareja de viejecitos que van de la mano, ver a alguien en el autobús que le cede el sitio a otro que lo necesita más, la sonrisa de un niño pequeño, un abrazo inesperado de alguien cercano, un piropo de alguien que no suele piropearte, encontrarte algo a lo que le tienes cariño que tenías perdido, que alguien te agradezca de verdad algo que has hecho por él, comprar un billete de avión para ir a alguna parte, un comentario simpático en tu tablón, un te echo de menos, un te quiero…

Seguro que hay mil y una razones al día para ser felices, solo tenemos que pensar en ello y… ¡¡tachán!! Al fin y al cabo ser felices es cuestión de instantes diminutos.


martes, 5 de abril de 2011

Despedidas

Soy una de las personas que mejor puede hablar de las despedidas. Esos momentos en los que sabes que al darte la vuelta, por lo menos por ahora... no habrá más. 

Llegas y dices... bueno, ya estoy aquí y tengo todo el tiempo del mundo. Y entonces, en un momento dado abres los ojos y te das cuenta de que ya se ha acabado. Tienes la sensación de que alguien te ha robado ratos, o que de alguna forma se ha acelerado el tiempo, acaba todo lo bueno tan rápido... 

La noche anterior, que sabes que va a ser la última hasta nuevo aviso... tienes la sensación de que si no te duermes, igual el tiempo no pasa y no acaba. Inevitablemente acabas rindiéndote pero, despiertas a las 5 de la mañana y te das cuenta de que ya está, se va acabando el tiempo y además es imposible hacer nada para que no siga avanzando.

El momento de la despedida siempre es el peor, decir adiós... requiere fuerza. Porque lo que te apetece en ese momento es quedarte ahí y buscar una excusa que justifique que te has tenido que quedar, o despedirte eternamente... Pero llega un momento en el que tienes que cerrar la puerta, y echarte a caminar.

¿Pero sabeis que es lo bueno? Que siempre, siempre, cuando llegas sabes que ha valido y valdrá la pena despedirse todas las veces que haga falta. 


Proposiciones

Hace ya cierto tiempo decidí hacerme un blog, pero como muchas cosas en la vida... lo abandoné. A veces me apetece decir algo, aunque probablemente sean cosas que a nadie le interese leer, pero... ¿y qué pasa con desahogarse?

Por esto me he propuesto empezar un blog, continuarlo... !por lo menos mientras tenga algo interesante que contar¡ Así como hacer un poco más lo que me apetezca, y preocuparme menos por lo que debo hacer y por lo que la gente espera que haga. Estudio una carrera que me gusta, tengo amigos y novio a los que quiero... Y como las cosas positivas siempre han sumado más que las negativas, ya es hora de empiece a parecerlo! Espero poder escribir siempre de las buenas! 

¡A ser felices! : )